La Ley de Amnistía alude más al olvido de los delitos cometidos antes que el perdón por una responsabilidad penal, consideró el juez en su resolución.

En virtud de  la derogatoria de la Ley de Amnistía por parte de la Sala de lo Constitucional el 13 de julio de 2016,  el Juzgado 4° de Instrucción dejó sin efecto  el sobreseimiento definitivo decretado el 31 de marzo de 1993 a favor del capitán Álvaro Rafael Saravia, único  acusado  del homicidio agravado en perjuicio de Monseñor Oscar Arnulfo Romero.

 En el caso de monseñor Romero se aplicó la Ley de Amnistía  de Consolidación para la Paz,  aprobada mediante decreto legislativo en 1993, y por ello Saravia obtuvo el sobreseimiento definitivo de forma automática.

 El juez Rigoberto Chicas, en su resolución consideró,  que es de carácter obligatorio que el juzgador acate  la sentencia para garantizar los derechos fundamentales de las víctimas en los crímenes de lesa humanidad y crímenes  de guerra. Además, debe garantizarse una reparación integral, una  compensación de los daños ocasionados, la indemnización de daños y perjuicios y el conocimiento público de la verdad, entre otras consideraciones.  

“Es procedente oír la opinión de la Fiscalía  por considerar que el proceso fue iniciado de oficio sobre averiguar el asesinato  de Monseñor Romero y posteriormente,   atribuido  al capitán Álvaro Rafael Saravia  y otros sujetos que según resolución judicial no han sido individualizados” indica la resolución.

De acuerdo al informe de la Comisión de la Verdad de Naciones Unidas, el mayor Roberto D’Aubuisson Arrieta quien es el fundador del partido ARENA dio la orden de asesinar al arzobispo y dio instrucciones precisas de organizar y supervisar la ejecución del asesinato.

 “La Ley de Amnistía fue una de las herramientas a que se acudió  y cuyos efectos  aluden a la no persecución penal de sus actores,  derecho a la justicia, verdad  y reparación de la victimas de graves violaciones… Por lo tanto, esta ley alude más  al olvido de los delitos cometidos antes que el perdón  por una responsabilidad penal”, acotó.

 El pasado 23 de marzo, la Concertación Monseñor Oscar Arnulfo Romero y Tutela Legal  “Dra. María Julia Hernández” solicitó  al juzgado la reapertura del  proceso penal del asesinato  Monseñor Oscar Arnulfo Romero ocurrido el 24 de marzo de 1980 mientras oficiaba una misa en la capilla del Hospital Divina Providencia de San Salvador.

 Las investigaciones iniciales del caso fueron diligenciadas por el Juzgado 4° de lo Penal en el año 1980. El expediente consta de 15 piezas y el único acusado del asesinato fue  el capitán Álvaro  Saravia a quien presuntamente le encontraron una libreta con apuntes relacionados al crimen. 

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